Mes de festejo, celebraciones.
Cierre de ciclos, comienzos de otros. Reuniones, familia, amigos...
La mente se prepara para celebrar, la gente tiene la excusa para sonreír independientemente del sentimiento cristiano, esta bueno para el alma poder llenarse de esperanza, de ganas de cambios.
Listas de regalos, de presentes, de gestos no implica un consumo desmedido.
Hay tantos momentos al año para estar mal, que no es justo elegir estas fechas para sumar desaliento.
Comprendo que hay situaciones especiales, tristezas contenidas, desencuentros permanentes pero también es el momento para lograr acercarse, compartir... veamos si podemos.
* Imagen balakov